El responsable de Milena Caserola disertó sobre la historia de las editoriales independientes en Argentina

02 FERIA DEL LIBRO – ESPACIO ACTIVA EDITORIAL – CHARLA (1)RESISTENCIA – Este miércoles 8 de junio, en el marco de la Feria del Libro Chaqueño y Regional, el Espacio Activa Editorial llevó adelante una charla con editoriales independientes. Matías Reck, responsable de Milena Caserola, se refirió a la historia de las editoriales independientes en Argentina. Y referentes de ediciones De la Terraza, Corteza y Cospel sumaron sus pareceres y presentaron libros y catálogos.

El Espacio Activa Editorial es una propuesta conjunta del Departamento de Industrias Culturales y editorial Cospel, que se desarrolla en la Feria del Libro Chaqueño y Regional. En ese contexto, Matías Reck hizo referencia a las causas, el derrotero y efectos de los sellos editoriales autogestivos. Y habló de cuándo y porque aparecieron las editoriales independientes en Argentina.

“Como pensar nos fortalece, en estos espacios de encuentro nos preguntamos cuándo surge la idea de la editorial independiente entendiendo que hay una tradición, una experiencia anterior. El proceso de concentración económica en los ’90 con la apertura de las fronteras económicas y la indiscriminada circulación del capital, también le llegó al libro y grandes grupos editoriales con capitales transnacionales invirtieron en la industria editorial”, expresó Reck.

“Así apareció una impresión más industrial y grandes grupos como Planeta compraron editoriales argentinas y borraron de un plumazo toda una tradición e idiosincrasia cultural nacional. A partir de esta absorción nefasta surgieron las editoriales independientes, para publicar libros que el mercado dejaba afuera por no ser rentables ni de venta masiva. De esta manera cientos de autores que quedaban afuera tuvieron contención desde este nuevo lugar”, agregó.

Para Reck, otro momento significativo en la historia editorial fue el 2001, cuando al no poder sostenerse los proyectos, surgieron iniciativas de autores, de ilustradores y de emprendedores muy significativos, como por ejemplo Eloísa Cartonera.

“Por esos años, escritores que se autoeditaban con una impresora y una guillotina comenzaron a vender sus  libros en bares, colectivos y esa modalidad de distribución y venta personal tomó el nombre de ‘literatura en movimiento’”, recordó.

Y prosiguió: “luego en 2006 se armó una Feria del Libro Independiente a modo de contra a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La Feria del libro Independiente asume ciertas relaciones y formas de pensar que se replican en el país, y así surgen editoriales independientes como Cospel, Bajo la luna, El asunto, Milena Caserola, Nulú Bonsai, entre otras”.

Llegando al presente, Reck reflexionó que actualmente hay más de 300 sellos independientes en el país. “Incluso, hoy, cada uno en su casa con una computadora y una impresora pude crear su sello independiente”, sostuvo.

“Si los ’90 fue la resistencia a la concentración, si en el 2001 por la feroz crisis los proyectos editoriales fueron la respuesta, si el 2006 la Feria del Libro Independiente marcó una considerable expansión, hoy es la hora de repensarnos y preguntarnos por qué editamos, qué editamos”, concluyó.

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