Con una charla de Camilo Guinot, el MUBA despide la muestra Civilización y Paisaje

02 MUBA – CIERRE CIVILIZACION Y PAISAJE  (1)RESISTENCIA- El viernes 5 de agosto, a las 19, en la Sala 1 del Museo de Bellas Artes René Brusau (Casa de las Culturas, Marcelo T. de Alvear y Mitre), el artista Camilo Guinot cerrará la muestra Civilización y Paisaje con una charla pública que estará enfocada en la serie que integra la exhibición. La entrada es gratuita.

En la ocasión Guinot dará detalles de cómo surgió la idea y de cómo fue la experiencia de realizar estas piezas en la Antártida. Contextualizará estas producciones con el resto de su trabajo con la presentación de imágenes que acompañarán el diálogo.

La muestra Civilización y Paisaje es la segunda exposición que se lleva a cabo en el marco de la Convocatoria para Proyectos Expositivos 2016. El último día para visitarla es el sábado 6 de agosto. La entrada a la muestra y a la charla es libre y gratuita.

Civilización y Paisaje

La obra de Camilo está compuesta por 5 obras audiovisuales distribuidas conscientemente en la sala. La obra fue realizada durante su residencia en la Antártida durante año 2014. En ella explora los conceptos estéticos del paisaje y la intervención del artista y su lenguaje.

En el texto de sala, escribe para la muestra Sebastián Vidal Mackinson: “El arte contemporáneo llega a nosotros, hoy en día, a través del formato exposición, que adquiere la forma de caja de resonancia donde el pensamiento artístico crítico se desarrolla y toma posición. Camilo Guinot exhibe una video-instalación que analiza a la mirada, como trama de la percepción, el lenguaje y el espacio, en su capacidad narrativa de significación en la correspondencia entre naturaleza y cultura.

Estructurada en dos módulos en hermandad indisoluble, Civilización y paisaje se inscribe en un nuevo pliegue de la poética de Guinot. Durante una residencia artística en Antártida durante el verano de 2014, el artista ahondó en una cartografía que habilitó una dislocación en la mirada y configuró otra topología donde se anudaron sentidos de manera diferente a lo cotidiano. Así, fue suficiente hacer visible su capacidad de disponerse para el estudio de la contemplación en su carácter escrutiñador y como puntapié para diagramar artefactos visuales que abordan la narración con relación a la construcción de nociones como paisaje, historia, civilización, desde la posición de un artista en residencia en el territorio denominado confín del mundo.

Si el paisaje es el resultado de fragmentar a la naturaleza y otorgarle una mirada estética, aquí se exhiben videos de gran tamaño de recortes del paisaje antártico en diálogo con su construcción pictórica como género. Cada video muestra la mano del artista generando una obra pictórica sobre la pantalla del video en tiempo real que diagrama sobre cuestiones de percepción, de narración y construcciones de género. Se señala a la pantalla como ventana y se abordan los problemas de escala inherentes a la representación. Piezas que exploran la relación entre la como condensación material de la civilización y el paisaje.

A su vez, Guinot vuelve a implementar un método análogo al del cazador, como repaso escrutiñador, con el encuentro azaroso con una chapa y la confección de una forma escultórica en equilibrio y tensión utilizándola como insumo. Esta pieza, enmarcada en lo que él denomina “animismo concreto”, condensa una reflexión sobre la relación entre la producción humana, fuerza física, paso del tiempo y la naturaleza. En un mismo plano de acción se muestra la labor entre el acto intuitivo y el pensamiento analítico.

Desde este lugar, reposiciona el acto de mirar, que encuentra en la exhibición la forma de una fricción instalativa en donde el público, y su cuerpo, actualizan la conjunción acto intuitivo-pensamiento analítico. Si hoy ya no existe una diferencia ontológica entre hacer arte y exponer arte, como sostiene Boris Groys, el arte contemporáneo puede ser entendido como una práctica de exhibición. Hacer arte significa exponerlo como tal y  esto implica no sólo la instalación de las piezas en el espacio sino también la consideración del público que recorre la exposición. Así, esta muestra invita a experimentarla como un espacio totalizador por la ubicación de sus artefactos en un contexto fijo, estable y cerrado, circunscriptos en un “aquí y ahora” topológicamente diferenciado. Un espacio en el que la fricción acto intuitivo-pensamiento analítico se corporiza en evocaciones de nociones modernas ligadas a la construcción de cultura.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.